Por JUAN T H
He dicho en
reiteradas ocasiones que los “cambios” del presidente Luis Abinader y el Partido
Revolucionario Dominicano debieron comenzar con el sistema de justicia por su
complicidad con la corrupción que desde hace año impiden que los políticos corruptos
y los empresarios involucrados en esa práctica no sean condenados, contrario a
lo que sucede con los “ciudadanos de apié” que abarrotan las cárceles del país
por delitos menores.
El expediente que
involucra al exprocurador y compartes, es un sainete, un bulto de más de 12 mil
páginas elaborado igual que el expediente de Odebrecht, para que no haya
condena, como en efecto sucedió. El espectáculo deberá terminar con la
extensión del proceso. Y “colorín colorado, el cuanto habrá terminado”. Solo
espero que los inocentes, que se han pasado seis años sin vida social, puedan
salir en libertad por falta de evidencia, como los hay.
(Nadie pone en
duda que, en este país, el que se roba un peso es un ladrón, mientras que, el
funcionario corrupto que se roba un millón o miles de millones del erario es un
señor que debe ser tratado cumpliendo con el “debido proceso” hasta la
extinción de este, cuando es puesto en libertad, pura y simple)
En el 2021 el
señor Jean Alan Rodríguez intentó salir del país hacia los Estados Unidos junto
con su familia, pero le fue impedido por las autoridades. Ese hecho debió impedir
cualquier permiso para viajar al exterior por el peligro de fuga inminente. A
otros reclusos de menor jerarquía política el ministerio público y los jueces
le han negado los permisos para viajar a España y los Estados Unidos. A Unos se
los niegan a otros, los privilegiados como Jean Alan, se los dan.
Depende de quién
sea, si es rico y poderoso, con abogados que cuestan una fortuna, atendiendo al
“debido proceso”, pero si es pobre, sin poder político, ni protección
mediática, se los niegan.
Hay presos que no
tienen dolientes, que no pueden pagar abogados ni periodistas, fiscales y
jueces complacientes.
En este país se
dispara primero y se investiga después en los barrios marginados que forman los
cinturones de miseria, pero no en los sectores residenciales donde viven los
políticos y empresarios del bajo mundo, narcotraficantes y “banqueros” del juego de azar. Una cosa es con guitarra y violín,
y, otra cosa es con güira y tambora”. El pobre vale menos que la bala que lo
mata”, como bien dice el escritor ya fallecido Eduardo Galeano.
Más de 20 mil
reclusos, muchos de ellos enfermos, con tuberculosis, SIDA, cáncer de colon, de
estómago, de páncreas, anemia crónica, paludismo, diabetes, problemas
respiratorios, cardiópatas, pudriéndose en pequeñas celdas, sin poder pagar una
fianza por falta de recursos económicos, sin abogados de renombre ni
periodistas influyentes, por no poder pagarlos.
¡Esa es la pura
verdad, señores! Justicia cómplice para los depredadores de los recursos
públicos, cárceles para los desamparados de la fortuna, que no pueden robarse
un plátano para alimentar a su familia porque terminan condenados a diez o 20
años.
Jean Alain está
“preso” en su casa viendo a Tom y Jerry, el Llanero Solitario, El Fugitivo.
Jean Alain es un
preso pedazo, dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD),
protegido por sus jefes políticos, incluyendo al expresidente Danilo Medina,
que ha debido estar sentado en el banquillo de los acusados respondiendo las
acusaciones que debieron pesar en su contra, y no lo está por la complicidad y
el miedo de un sistema de justicia de clases que protege a ladrones corruptos y
sin vergüenzas.
¡Esa es la verdad,
señores!
Jean Alan
Rodríguez es un preso que jode, el que más jode en estos momentos. ¡Antes hubo
otros siempre los hay! ¡Depende de su
poder político y económico! Un buen abogado cuesta mucho; ¡un fiscal y un juez
también!
No me extraña que
un día de estos Jean Alan salga absuelto, como los de Odebrecht, los del barrio
de los Tres Ojos, Los Super Tucanos, Sun Lam, el Parqueo de la UASD, Bellas
Artes, Palacio de Justicia, los túneles y elevados, sobrevaluados en un 30%.,
FIMGLODE, (el cuerdo del delito), entre muchos otros que involucraron los gobiernos
y políticos corruptos del PLD_PUPU.
¡Esa es la verdad,
señores!
¡Justicia para los
poderosos corruptos que nunca son condenados por jueces “garantistas”, que, sin
embargo, no lo son cuando se trata de los pobres, que son los que abarrotan las
cárceles dominicanas!
¡Impunidad,
complicidad y protección para los políticos y empresarios corruptos, cárcel
para los pobres infelicidad que no tienen con qué morirse de hambre!
¡Los primeros,
políticos y empresarios corruptos, que nunca son condenados, son los que
producen los pobres que siempre terminan en las cárceles valiendo “menos que la
bala que los mata en supuestos intercambios de disparos”!
¡Esa es la verdad,
señores!

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