SANTO DOMINGO, R. D.- El Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI) expresó su profundo pesar por el fallecimiento de su exdirectora ejecutiva, doña Dulce Gómez de Lois, quien ejerció funciones en el organismo en un momento histórico para la agenda de derechos de personas menores de edad en la República Dominicana, motorizando hitos como la promulgación de la Ley 136-03, Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes.
Gómez de Lois fue una figura emblemática
del quehacer técnico e institucional del CONANI y referente insoslayable en la
historia reciente de las políticas públicas dirigidas a la niñez y la
adolescencia en el país. Junto a la presidenta de la institución, Isabel Mejía
de Grullón, conformó una dupla de entrega, rigor profesional y trabajo
armonioso que marcó una etapa trascendente y decisiva en la construcción de un
enfoque moderno y garantista de los derechos de la niñez y la familia
dominicana.
Ambas condujeron un período clave para la creación
de una verdadera plataforma de protección de los derechos de niños, niñas y
adolescentes, proceso que culminó con la promulgación de la Ley 136-03, marco
legal surgido de una profunda transformación institucional que articuló la
transición entre la estructura creada en 1978 y el nuevo órgano rector de
derechos establecido inicialmente por la Ley 14-94 y consolidado posteriormente
en el sistema jurídico vigente.
El período comprendido entre los años 2000
y 2004 significó un auténtico renacer institucional. En esos años se crearon
nuevas instancias fundamentales para el fortalecimiento del Sistema Nacional de
Protección (SNP), entre ellas la Dirección de Atención a la Primera Infancia
(DAPI), proceso en el cual doña Dulce desempeñó un rol determinante. Casi al
cierre de ese ciclo, en el año 2003, y con el respaldo de la presidenta Mejía
de Grullón, fue además fundadora del Consejo Nacional de Estancias Infantiles
(CONDEI), iniciativa que constituyó un hito en la política pública de atención
a la primera infancia y en el apoyo a las familias trabajadoras.
A su legado institucional se suma un gesto
de profundo contenido ético y humano: la donación al Estado dominicano de la
casa materna de su familia en el municipio de Pimentel, provincia Duarte
(2003), con el propósito de destinarla a la creación de un hogar de paso y que
se convirtiera en refugio, protección y esperanza para la niñez más
desprotegida.
El CONANI se une al duelo que embarga a
sus familiares, amistades y allegados, y expresa sus más sentidas condolencias,
elevando una oración por el descanso eterno de su alma. La bandera
institucional ondeará a media asta en su honor.
“Le recordaremos como una servidora
pública ejemplar, cuya vida y obra constituyen un legado ético, institucional y
humano que continúa iluminando el camino de quienes trabajan en la defensa y
promoción de los derechos de la niñez y la adolescencia”, destacó el organismo.

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