martes, 15 de noviembre de 2022

La niñez y la adolescencia en el gobierno del cambio

Por Luis Aníbal Medrano S.

 

En una sociedad que anhele su desarrollo pleno y que su estructura humana está compuesta por ciudadanos bien fortalecidos en lo físico, económico y espiritual, debe ser vigilante desde la procreación, nacimiento y crianza de estos.

 

Estamos totalmente de acuerdo con el principio que establece que un buen ciudadano no nace, se hace, y en eso la responsabilidad de los padres o tutores en esculpir lo más correcto posible, es fundamental, vital, trascendental.

 

Es por eso que no se puede ser mezquino y no resaltar el empeño del presente gobierno que encabeza el licenciado Luis Abinader en establecer y ejecutar políticas tendentes a elevar los estándares calidad de la niñez y la adolescencia en la República Dominicana a todos los niveles.

 

El gobierno no escatima esfuerzos para excluir al país de los ranking negativos que en los que los gobiernos recién pasados dejaron la niñez y la adolescencia dominicana, tienen todo una maquinaria de instituciones dedicadas a lograr este propósito, un propósito en lo que cada ciudadano debe poner su granito de arena para que esto se materialice.

 

Por un lado tenemos el Gabinete de la Niñez y la adolescencia (gana) presidido por la primera dama Raquel Arbaje; al Conani, como institución coordinadora; y a la viceministra de Innovación, Transparencia y Atención Ciudadana, del MAPRE, Dilia Leticia Jorge Mera, como secretaria del Gabinete.

 

Por otro lado está el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), órgano rector del Sistema Nacional de Protección de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia, cuya misión es garantizar los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes en la República Dominicana, mediante la efectiva rectoría de las políticas en materia de niñez y adolescencia. Este organismo en la actualidad tiene un accionar permanente de calidad suprema para desempeñar los roles que se establecen en los articulados que le rigen.

 

Por otro lado, el Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (INAIPI), responsable de gestionar la prestación de servicios de atención integral de calidad a niños y niñas durante la Primera Infancia, es decir de 0 a 5 años de edad, y a sus familias y una de sus prioridades es favorecer las condiciones para que las familias y las comunidades se integren en la gestión, seguimiento y cuidado de los servicios, propiciando así la generación de corresponsabilidad social.

 

Pero para reforzar la búsqueda de los objetivos trazados por el gobierno del cambio en beneficio de la niñez y la adolescencia forman parte del GANA toda una constelación de entidades como son: el Consejo Nacional de la Discapacidad, Procuraduría General de la República, Instituto de Atención Integral a la Primera Infancia, Ministerio de Cultura, Ministerio de Deportes y Recreación, Ministerio de Educación, Ministerio de la Juventud, Ministerio de la Mujer, Ministerio de Salud Pública, Ministerio de Trabajo, Dirección General de Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia, Progresando con Solidaridad, Seguro Nacional de Salud, Servicio Nacional de Salud y Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia.

 

Pero a este andamiaje oficialista le acompaña un sinnúmero de organizaciones no gubernamentales especializadas y con amplia experiencia en el tema. ONGs nacionales y extranjeras aplatanadas, de igual modo se cuenta con oficinas de los capítulos de niñez y adolescencia de organismos internacionales.

 

Se observa entonces, que los aprestos por beneficiar la niñez y la adolescencia dominicana y enrumbarse por el mejor de los senderos, no es simple retórica populista o enunciados de campaña electoral, es realidad, una primera dama preocupada de manera permanente por ejercer su papel que le encomendó las circunstancias histórica que la llevó a ser nuestra excelente primera dama. Con ella accionan toda una gama de funcionarios, empleados y obreros (manteniendo los términos tradicionales), de todas las instituciones vinculadas que empujan los vagones del progreso con dirección a maximizar la calidad formativa de la niñez y la adolescencia para en el futuro poner a disposición de la sociedad dominicana, hombre y mujeres de bien.

 

Nuestra conclusión es que las pretensiones gubernamentales en favor de la niñez y la adolescencia se pueden lograr si se actúa partiendo del ejemplo de la pareja presidencial: Trabajo, dedicación y cero conflictos.

 

 

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