miércoles, 21 de junio de 2017

Actriz dominicana Dania Ramírez, otra voz en defensa de inmigrantes


Invoca tolerancia y compasión

Por Miguel Cruz Tejada

NUEVA YORK._ Nacida el 8 de noviembre de 1979 en un barrio populoso de Santo Domingo en la República Dominicana, y recordando las penurias y carencias de servicios, que obligaban en su casa a carga agua en cubos para poder bañarse, la actriz Dania Ramírez, una de las más descollantes estrellas latinas en Holywood, surge como otra voz en defensa de los inmigrantes, abogando por la tolerancia y compasión por los extranjeros que vienen a Estados Unidos en busca de una menor vida.

Hija de un químico y una profesora, Dania, debutante en un papel estelar en la película “X-Men, The Last Stand” en 2006, dijo que sus padres se vieron obligados a emigrar quedándose ilegalmente en Estados Unidos a causa de la situación económica en su país.

Con seis meses de edad, ella se quedó con su abuela en Cotuí, ciudad minera en el Cibao Central de la República Dominicana, mientras sus padres profesionales tuvieron que trabajar en factorías de ropas en Nueva York.

Relató en una entrevista con la revista Viva editada por el Daily News, que se crió sin electricidad, con algunas horas de luz, agua potable ni televisión.
“Recuerdo vívidamente, el uso de cubos de agua para usarlos en el baño”, dijo la actriz.

Dania, con papeles sobresalientes en la la popular serie de HBO “The Sopranos”, “Heroes” y “Devious Maids”, atribuye gran parte de su éxito y su independencia por  la lucha de las calles.

“Ellos eran personas educadas. Sólo querían encontrar trabajo y construir un futuro mejor para sus hijos “, dijo en referencia a sus progenitores.

“Eso es algo que realmente no se entiende cuando se es un niño. Así que para mí, había una sensación de abandono. Pero también, se sentía normal. Una gran cantidad de niños a mi alrededor estaban en la misma situación“, dijo.

Cuando tenía 9 años de edad, consiguió un visado de tres meses para visitar a una tía en Puerto Rico. Su hermana Danilda, por su parte, consiguió una visa de cinco años para reunirse con sus padres en Manhattan.

Danilda se negó a viajar  sola, así que la familia accedió a que las hermanas compraran  dos pasajes para el aeropuerto Kennedy y tratar de sonreír juntas en su camino a través de la seguridad.

"Estaba muy nerviosa. Estaba temblando”, narra Ramírez de 37 años de edad, recordó. “Sólo recuerdo que estaba sonriendo y diciendo ¡gracias!, y luego agarré mi pasaporte y seguí mi camino. Y así es como llegué a los Estados Unidos”.

A medida que el avión descendía sobre Nueva York, Ramírez no podía creer que estaba viendo todas las luces brillantes de la ciudad.
“Este lugar es increíble. Hay estrellas en el suelo “, recordó que le dijo a su hermana Danilda.
Ramírez cuenta que su entusiasmo se convirtió rápidamente en frustración, cuando su madre las llevó a su apartamento de protección oficial en un edificio de la calle 169 Oeste y avenida  Broadway, en el Alto Manhattan.
Con su familia de cinco miembros, incluyendo una hermana más joven nacida en Nueva York, compartió una habitación individual, ya que dividieron la unidad con otra familia.

Ramírez había quedado libre y tenía un árbol de cerezo en el patio de la casa de su abuela. En el Alto Manhattan,  no tenía ningún patio.

La barrera del idioma fue otro reto.

Tomó la determinación de aprender inglés en su primer año.

“Sólo sabía que este era un país difícil de entrar, y yo estaba agradecida de haber llegado”, agregó la actriz.

Cuando tenía 12 años, solicitó su tarjeta verde (residencia) pero  tuvo que regresar a la República Dominicana porque había violado el tiempo de  su visa de turista.

“Fue muy estresante. Estaba tan asustada”, narra Ramírez.

Para entonces sus padres se habían legalizado, y Ramírez ya hablaba inglés y su petición fue aceptada.

La actriz con estructura de  5 pies y 4 pulgadas, se convirtió en una jugadora estrella  de voleibol en la Escuela Secundaria Memorial en West New York de Nueva Jersey, y utilizó su talento para lograr la admisión temprana a la Universidad Estatal de Montclair y graduarse con un título en comunicaciones.

Después de conseguir un trabajo a tiempo parcial en una pequeña agencia de modelos en Union City (Nueva Jersey), le dio la oportunidad  de un casting (audición) en el famoso centro de modelaje Wilhemina de Manhattan.

Ella entró, pasó la tarjeta de visita en el mostrador y dijo que ella tenía una reunión con la gerente  Marta Michaud.

“Es decir, que estaba loca. Entré, y me inscribí”, relata Ramírez. “Ser inmigrante le da a una mucho valor. Me sentía ya como una superviviente”.
Obtuvo su tarjeta para trabajar como extra en la película de 1997 “Subway Stories” de HBO e hizo el papel de la novia de Kerry Washington en la película del 2004 dirigida por Spike Lee “She Hate Me”.

Ese papel llamó la atención de la súper productora de Brett Ratner, quien la eligió para la producción  “X-Men: The Last Stand”.

Ella interpretó a la novia de AJ en la última temporada del mega éxito de HBO “Los Soprano”, y fue la co protagonista romántica en la película del 2012 “Premium Rush.”

Después de un papel estelar reciente en cuatro capítulos de la serie “Devious Maids”, está ahora promocionando su nueva película de terror “Lycan”, que produjo y protagonizó con su esposo John (Bev) Land como director.

Sentada en el jardín bañado por el sol de su  casa en Los Ángeles (california), que comparte con su esposo y sus gemelos de  3 años de edad, Ramírez dijo que espera que su experiencia inspire a  los inmigrantes.

Ella cree en que las historias individuales son la mejor manera de construir la empatía y el respeto, especialmente en el actual clima político.

“Estados Unidos fue construido por inmigrantes”, dijo. “Los inmigrantes vienen aquí por trabajo, para contribuir y llegar a un lugar mejor. Esa es mi historia. Es una historia de esperanza”.

Ahora planea publicar  un libro sobre su historia personal, y evitó cuidadosamente cualquier mención directa al presidente Trump.

“Soy una artista, no una política”, aclaró.

Pero dejó  claro que no apoya la prohibición de viajes de Trump a los países de mayoría musulmana.

“En mi opinión, las prohibiciones en general son locas. Es extremo”, dijo. “En última instancia, no se trata de una pared o una prohibición, se trata de tener diferentes culturas, mostrando tolerancia y la compasión del uno hacia el otro”.

PIE DE FOTO

NUEVA YORK._ La actriz dominicana Dania Ramírez, con sus gemelos de 3 años de edad,  surge como otra voz en defensa de los inmigrantes. (Foto Sugar Pop) 

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